Informe mensual de actividad del volcán Galeras - marzo de 2007 - Resumen
Los parámetros de evaluación de la actividad del volcán Galeras durante el mes de marzo de 2007 se caracterizaron por presentar algunas variaciones respecto al patrón de comportamiento que se generó desde mediados del mes de noviembre de 2006.
La actividad sísmica durante este mes se caracterizó por mostrar niveles predominantes bajos, tanto en ocurrencia como en energía liberada. En este contexto, se resalta la reducción significativa en el registro de eventos tipo tornillo y tipo pseudo-tornillo (considerándose de manera general a los pseudos-tornillos como aquellos sismos que no cumplen con todas las características que se reconocen en los eventos tipo Tornillo). En términos de ocurrencia de los sismos tipo Tornillo, se presenta que mientras en enero de 2007 ocurrieron 22 tornillos y en febrero 29 tornillos, en el mes de marzo se presentaron tan solo 5 sismos de este tipo. Adicionalmente, los eventos Tornillo registrados en el mes de marzo mostraron un comportamiento en sus diferentes parámetros (contenido frecuencial, duración, amplitud) que no se ajustan al patrón que se ha identificado antes de la ocurrencia de eventos eruptivos explosivos (1993 – 2006).
En relación con los eventos volcano-tectónicos (relacionados con fracturamiento de material cortical en la zona del edificio volcánico) registrados en este mes, se presenta el registro de algunos sismos relativamente más profundos (entre 4 a 8 km sobre la cima de Galeras) y especialmente se resalta el sismo del 2 de marzo, a las 02:18 a.m. (hora local), que alcanzó una magnitud de 3.5 en la escala de Richter y fue reportado como sentido en algunos sectores de la región de influencia de Galeras como la ciudad de Pasto y Nariño. Este evento se ubicó aproximadamente a 2 km hacia el Nor-noreste del cráter de Galeras, a una profundidad de 8 km (respecto a la cima). Este tipo de eventos reflejan que, además del proceso superficial que predomina en Galeras, existen también cambios a niveles más profundos relacionados con los componentes magmáticos del sistema.
Como se ha presentado en otros informes, el comportamiento del volcán Galeras desde mediados de noviembre del 2006, motivó a que INGEOMINAS a través del Observatorio Vulcanológico de Pasto, estableciera el Nivel II en la actividad a partir del 18 de noviembre. En este periodo el volcán empezó a registrar signos que en otras épocas fueron observados como precursores de erupciones explosivas, con el antecedente del remanente del domo de lava en el cráter principal; sin embargo, en dos o tres ocasiones entre noviembre de 2006 y marzo de 2007, se detectó que los episodios eruptivos esperados no se presentaban, analizando que esta situación se debía muy probablemente a la aparición de señales asociadas con dinámica de fluidos y enjambres de sismos superficiales, que evidenciaban que el sello tapón no era tan eficiente y que muy posiblemente se estaban generando liberaciones de gases y energía que hacían pensar que la proximidad de un evento eruptivo se alejaba. Por esta razón, el 20 de marzo se toma la decisión de retornar el nivel de actividad a III, a la espera de que el desarrollo del proceso volcánico proporcione otros indicadores que puedan ser detectados e interpretados en términos de cambios significativos en el fenómeno y que incrementen la probabilidad de ocurrencia de episodios eruptivos explosivos.
En este informe se presentan algunos detalles del análisis efectuado por el personal del INGEOMINAS, especialmente con base en la información sísmica que sirvió como base para sustentar la decisión de retornar a Nivel III.
En relación con los datos asociados con la deformación volcánica, se destaca que mostraron una tendencia de estabilidad en tres de los cuatro inclinómetros electrónicos que conforman la red de vigilancia volcánica (aquellos localizados al flanco este del cráter principal), mientras que el cuarto inclinómetro, Calabozo, ubicado a 7 km al occidente del cráter principal, mostró desde inicios del mes con algunos cambios que muy probablemente se asocian con actividad volcánica a niveles relativamente más profundos.
En términos de la actividad superficial, durante los sobrevuelos de los días 12 y 15 de marzo, se detectó baja emisión de gases y una presión no significativa en la salida del material gaseoso, con los puntos principales (relativos) de salida localizados sobre cráteres y campos fumarólicos ubicados en la periferia del cráter principal. En reconocimiento aéreo efectuado el 30 de marzo, se observó un ligero incremento en la emisión de gases (principalmente vapor de agua), manteniendo los focos de salida mencionados. Adicionalmente en este vuelo, se tomaron imágenes térmicas infrarrojas, utilizando una cámara Flir (convenio INGEOMINAS – BGR), las cuales mostraron temperaturas muy similares a las registradas durante las tomas realizadas en enero 22 y febrero 3 de 2007. La zona que registró las más altas temperaturas corresponde al sector de Alteradas (sector interno – pared occidental del cráter principal), con temperaturas cercanas a los 190° C. Se resalta que el fondo del cráter principal donde se encuentra el material remanente del domo de lava, está frío, con la presencia puntual de algunos sectores con anomalías térmicas. El incremento en las tasas de vapor de agua, antes mencionadas, puede producirse en la interacción de las aguas lluvias con los sectores calientes.
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Publicado en el sistema: 19 de mayo de 2007 - 07:00 p.m.