Resumen: Boletín mensual de actividad del volcán Galeras - enero de 2008
En el mes de enero de 2008, se resalta la ocurrencia de un evento eruptivo de tipo explosivo que se inicio el 17 de enero a las 8:06 p.m. hora local, que llevó a la emisión de un comunicado extraordinario con cambio de actividad volcánica en Galeras a Nivel I (“ERUPCIÓN INMINENTE O EN CURSO”).
Este evento se presentó en un escenario en el cual, luego de un proceso de notoria desestabilización del sistema, que se identificó a inicios del mes de julio de 2007, continuó con actividad asociada con la dinámica de fluidos tanto magmáticos como hidrotermales al interior del sistema volcánico. Estos procesos de fluidos registraron incremento desde el mes de octubre de 2007; sin embargo,
aproximadamente desde el 11 de enero de 2008, comenzó a presentar un comportamiento en el cual se alternaban lapsos de disminución de sismicidad, seguidos de episodios de mayor ocurrencia, manteniendo niveles energéticos bajos. Ocasionalmente los procesos de dinámica de fluidos se vieron acompañados por columnas de emisión de gases volcánicos, con contenido principal de vapor de agua y ocasionalmente con pequeños volúmenes de material sólido que se depositó en la parte alta del volcán. A este proceso se sumó el registro de 6 eventos tipo Tornillo, entre las 8:05 a.m. del 16 de enero y las 10:07 a.m. del 17 de enero de 2008, todo esto, bajo el escenario en el cual aún se cuenta con un remanente del domo de lava que se emplazó a finales del 2005 y con la ocurrencia de una erupción explosiva el 12 de julio de 2006.
Se destaca también que aproximadamente desde mediados de julio de 2007, luego de un incremento de la actividad sísmica, la ocurrencia de sismicidad relacionada con procesos de rompimiento de material rocoso del edificio volcánico fue muy baja y con niveles energéticos también bajos.
De igual manera, otros parámetros como los procesos de deformación del edificio volcánico, las emisiones de dióxido de azufre (SO2) y las mediciones de potenciales espontáneos, habían mostrado cambios desde el segundo semestre de 2007 y que aún cuando se veía un comportamiento relativamente estable, estos parámetros no habían retomado a los valores base que se venían registrando en el primer semestre de 2007.
La secuencia de imágenes térmicas tomadas entre el 22 de enero de 2007 y el 23 de enero de 2008, muestran un incremento en las temperaturas y zonas de anomalías térmicas del fondo del cráter. Por ejemplo, al comparar la imagen de octubre de 2007 con las de inicios de ese año se observan cambios, que se hacen mucho más evidentes en las imágenes tomas en noviembre de 2007, donde se alcanzó un valor máximo cercano a los 400°C.
El evento eruptivo produjo inicialmente un registro en la red de monitoreo volcánico (sísmico, de deformación), seguido por la onda de choque, que se tradujo en efectos auditivos y vibratorios, percibidos en la ciudad de Pasto y en muchas de las poblaciones ubicadas en la zona de influencia volcánica. Además, se presentó incandescencia, debido a la salida de material sólido, como bombas y proyectiles balísticos (a altas temperaturas), que alcanzaron distancias cercanas a los 2 km. desde el cráter; algunas de estas bombas se desintegraron al impactar con el suelo. En relación con los proyectiles balísticos, se destaca que hacia el costado sur del volcán, aproximadamente a 1,5 km., de distancia, se evidenció la presencia de varios cráteres de impacto con diámetro promedio de 5 m. Se resalta uno de ellos que alcanzó cerca de 15 m., de diámetro y unos 5 m., de profundidad.
Se presentó también la emisión de cenizas, cuyos depósitos se observaron a distancias de hasta 71 km al SW del cono volcánico, (en la población de Ricaurte), donde se tomaron muestras de ceniza de tamaño muy fino, a manera de polvo, cuyas dimensiones y espesores, como es de esperarse, fueron incrementándose en la medida en que se acerca a la fuente de emisión.
El análisis preliminar del material emitido por la erupción del 17 de enero de 2008, permite estimar que aproximadamente un 20% corresponde a material accidental y un 80 % corresponde a material juvenil, parte del cual se encontraba en proceso de cristalización. En el análisis preliminar de las muestras de cenizas recolectadas, se detecta una importante matriz vítrea, con bajo grado de cristalización que implicaría un proceso de ascenso rápido de magma que impidió un proceso de cristalización completo o más desarrollado.
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Publicado en el sistema: 29 de febrero de 2008 - 11:00 a.m.